Historia de Brasil

                                                  Historia de Brasil
Los primeros habitantes del actual Brasil fueron los indios arawak y caribes, al norte, los Tupí-Guarani, sobre la costa este y la cuenca amazónica, los Ge, instalados en las regiones orientales y meridionales del país, y los Pano, al oeste. La mayor parte de estas tribus eran semi-nómades y vivían de la caza, la recolección y una agricultura primaria.

El pimer explorador europeo fue el navegante español Vicente Yáñez Pinzón. Después de su cruce transatlántico, tocó tierra cerca del sitio de la actual Recife, el 26 de enero de 1500. Naegó a continuación bordeando la costa, hacia el norte, hasta la desembocadura del río Orinoco. Sin embargo, en virtud de las decisiones del Tratado de Tordesillas (1494), que modificaba la línea de partición instaurada en 1493 por el Papa Alexandre VI para delimitar los imperios portugués y español, el nuevo territorio fue atribuido a Portugal. España no reivindicó entonces el descubrimiento de Pinzón.

En abril de 1500, el navegante portugués Pedro Álvares Cabral alcanzó también las costas brasileñas. El proclamó oficialmente a la región posesión de Portugal. El territorio fue llamado Terra da Vera Cruz (en portugués, "Tierra de la Cruz Verdadera"). En 1501, el navegante italiano Américo Vespucio dirigió una expedición sobre este nuevo territorio por instigación del gobierno portugués. En el transcurso dee stas exploraciones, Vespucio reconoció y bautizó muchos cabos y bahías, entre ellas la de Río de Janeiro. Regresó a Portugal con brasilete (madera de Pernambuco que proveía una tintura roja). La Terra da Vera Cruz tomó, a partir de esta fecha, el nombre de Brasil.

En 1530, el rey de Portugal, Juan III el Piadoso, emprendió un programa de colonización sistemática de Brasil. Thomé de Souza, llegado a Brasil en 1549, puso en marcha un gobierno central cuya capital se fijó en la nueva ciudad de Salvador de Bahía. Reformó completamente la administración y la justicia. Para proteger al país de la amenaza francesa, estableció un sistema de defensa costera. La importación de numerosos esclavos africanos permitió paliar la escasez de mano de obra local. Fue durante este período, en 1554 exactamente, que fue fundada al sur del país la ciudad de São Paulo.

Al año siguiente, en 1555, los franceses intentaron instalarse estableciendo una colonia sobre las riberas de la bahía de Río de Janeiro. En 1560, los portugueses destruyeron esta colonia y crearon, en 1567, la ciudad de Río de Janeiro.

En 1580, Felipe II, rey de España, heredó la corona de Portugal. Este período de unión de los dos reinos, hasta 1640, fue marcado por frecuentes agresiones inglesas y holandesas contra Brasil. Así, en 1624, una flota holandesa se apodera de Bahía. Pero el año siguiente, la ciudad fue retomada por un ejército compuesto de españoles, portugueses e indios. Los Holandeses retomaron sus ataques en 1630. En esta ocasión, una expedición subvencionada por la compañía holandesa de las Indias Occidentales tomó Pernambuco, la actual Recife, y Olinda. Los territorios comprendidos entre la isla de Maranhão y la zona río abajo del São Francisco cayeron así en manos de los holandeses. Bajo la competente autoridad de Jean-Maurice de Nassau-Siegen, la parte de Brasil ocupada por los holandeses prosperó durante varios años.Pero en 1644, Nassau-Siegen renunció para protestar contra la explotación dirigida por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Poco espués de su partida, los colonos portugueses, sostenidos por Portugal, que se había vuelto independiente de España desde 1640, se rebelaron contra el poder holandés. En 1654, al cabo de diez años de luchas, los Paises Bajos capitularon y, en 1661, renunciaron oficialmente a sus reivindicaciones territoriales sobre Brasil.

En 1640, después de la ruptura de la unión entre las dos coronas de España y Portugal, Brasil regresó entonces bajo la soberanía portuguesa y devino un virreinato. Españoles y portugueses vivieron entonces pacíficamente en América del Sur hasta 1680, fecha de una expedición portuguesa en el sur de la ribera oriental del Río de la Plata donde fundaron una colonia. Esa fue la causa de una larga serie de problemas que no se acabaron verdaderamente hasta 1828 con la creación de la República de Uruguay.

Desde el comienzo del siglo XVII, misioneros jesuitas hicieron incursiones en el Amazonas. Bajo el reinado del rey José I de Portugal, Brasil conoció numerosas reformas por instigación del marqués de Pombal, secretario de Asuntos Extranjeros y de Guerra, luego Primer Ministro. Los esclavos indios fueron liberados, alentada la y los impuestos reducidos. Pombal atenuó el peso del monopolio real sobre el comercio internacional del virreinato, centralizó el aparato gubernamental brasileño cuya sede fue transferida de Bahía a Río de Janeiro en 1763. Tres años antes, en 1760, a modo de lo que ya había hecho en 1759 en Portugal, Pombal expulsó a los jesuitas de Brasil. La razón oficial fue el descontento popular suscitado por la influencia jesuita en los indios y su creciente peso en la economía.

Las guerras napoleónicas doblaron profundamente el curso de la historia brasileña. Desde noviembre de 1807, Napoléon atravezó con su ejército la frontera hispano-portuguesa. Sin esperar la llegada de los franceses, el príncipe Juan, regente de Portugal, y la Corte embarcaron en Lisboa con destino a Brasil. El gobierno real de Portugal se instaló entonces en Río de Janeiro.

                         Hacia la independencia


En marzo de 1816, el príncipe Juan devino rey de Portugal bajo el nombre de Juan VI el Clemente. El sentimiento republicano, ampliamente extendido a través del país después de la Revolución Francesa, ganó una audiencia considerable cuando las colonias españolas vecinas se volvieron independientes. Desde 1816, Juan VI debió intervenir para ocupar la región de la Banda Oriental bajo el control de los revolucionarios hispano-americanos.

Juan VI nombró a su segundo hijo, Dom Pedro, regente de Brasil. Pero en Portugal, se había formado una viva oposición contra las reformas emprendidas en el virreinato. La Asamblea portuguesa, las Cortes, votó una serie de leyes destinadas a devolver a Brasil su antiguo estatuto de colonia. Dom Pedro fue intimado a regresar a Europa. En 1822, ante las demandas y la indignación de los brasileños, Dom Pedro anunció su rechazo a dejar el país. En junio de 1822, hizo convocar una Asamblea constituyente. En septiembre de 1822, mientras que enviados de Portugal revelaban que las Cortes no harían más ninguna concesión a los nacionalistas, Dom Pedro proclamaba la independencia de Brasil. El mismo año, un voto de la Alta Cómara de la Asamblea Constituyente lo hizo emperador de Brasil bajo el nombre de Pedro I. A fin de 1823, todas las tropas portuguesas en Brasil devieron rendirse al nuevo régimen.
                         La República de Brasil

En noviembre de 1889, une revuelta militar dirigid por el general Manuel Deodoro da Fonseca obligó a Pedro II a abdicar. La república fue proclamada entonces bajo la autoridad de un gobierno provisorio dirigido por Fonseca. En seguida, un cierto número de reformas de inspiración republicana fueron decretadas entre ellas, la separación de la Iglesia y el Estado. La redacción de una constitución fue acabada en junio de 1890. Inspirada por la Constitución de los Estados Unidos, fue adoptada en febrero de 1891, haciendo de Brasil una República Federal, bajo el título oficial de Estados Unidos del Brasil. Fonseca fue el primer presidente electo.

Desde 1891, la política y los métodos arbitrarios de Fonseca levantaron una fuerte oposición en el Congreso. A comienzos de noviembre de 1891, Fonseca eligió disolver la Asamblea e imponer un poder dictatorial. Pero, obligado a renunciar por una revuelta de la Marina, cedió el poder a su vicepresidente, Floriano Peixoto. Este estableció un gobierno tan dictatorial como el de su predecesor.
                         El fin de la dictadura
Fue finalmente en 1985 que fue elegido, Tancredo Neves, como el primer presidente civil brasileño después de 21 años. Pero murió antes de entrar en funciones. El vice-presidente José Sarney lo reemplazó. Confrontado a un rebote de la inflación y a una deuda externa considerable, Sarney impuso un programa de austeridad que comprendía la emisión de una nueva moneda, elcruzado. Para fortalecer la democracia, una nueva constitución enró en vigor en octubre de 1988.

Fue en el cuadro de esta nueva constitución previendo la elección del presidente por sufragio directo que fue elegido, en diciembre de 1989, Fernando Collor de Mello, candidato del partido conservador de reconstrucción nacional. Sus medidas drásticas de lucha contra la inflación provocaron una de las más graves recesiones que Brasil haya conocido jamás en una década. Por otra parte, rumores cada vez más precisos de corrupción comenzaron a circular sobre el presidente Collor.

La Cámara de Diputados entabló un proceso contra Collor por corrupción. El vice-presidente Itamar Franco fue el encargado de asegurar el interín. Todos los recursos agotados, Collor terminó por renunciar el 29 de diciembre de 1992. Franco fue entonces investido oficialmente como presidente de Brasil.

A fines de 1994, las elecciones presidenciales dieron la victoria a Fernando Henrique Cardoso quien tomó sus funciones el 1 de enero de 1995. La inflación fue parcialmente detenida, Brasil despegó económicamente a pesar de la subsistencia de bolsones de pobreza considerables. El Noreste sufrió de la más importante sequía desde hacía cuarenta años.

En 1997, Brasil realizó un número creciente de intercambios con los paises adherentes al Mercosur. Pero vuelta necesaria la aceleración de las privatizaciones, a fin de evitar una crisis del sistema bancario, encontró la oposición de los sindicatos, de la izquierda radical, de José Sarney. Se asistió a un recrudecimiento de la violencia urbana.

En octubre de 1998, el presidente Fernando Henrique Cardoso fue reelecto en la primera vuelta del escrutinio con cerca del 54 % de los sufragios, contra menos del 32 % para su adversario Luis Inacio Lula da Silva, lider del Partido de los trabajadores (PT). Anunció su intención de proseguir su programa de austeridad y adoptó, en acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un plan a seguir. Resultó un aumento del desempleo. Esta crisis financiera sacudió la economía brasileña y desestabilizó la de sus vecinos del Mercosur, particularmente la Argentina. El FMI y los paises ricos acordaron 41 mil millones de dólares a Brasil, que enderezó rápidamente su economía.

Las elecciones municipales del 2000 fueron marcadas por los buenos resultados del Partido de los trabajadores (PT), quienes lograron la alcaidía de São Paulo. Lula fue elegido, el 27 de octubre de 2002, en las elecciones presidenciales. Por primera vez, fue elegido en Brasil un presidente de la República de izquierda. Entró en funciones el 1 de enero de 2003.

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